Del Ataque de Panico en Costa Rica

En ésta ocasión trabajaremos sobre los “Ataque de Panico en Costa Rica“, a saber: ¿Son los ataques de pánico en Costa Rica tratables con alguna terapia?.

La respuesta es sí, a continuación versaremos sobre su significado y la normalidad de ellos en vez de lo a-normal. A la vez, escribiremos sobre la necesidad de tratar esa angustia en vez de taparla con un medicamento.


“la angustia sería algo real para el sujeto, así también su razón.”


Desarrollaremos una introducción sobre la temática del Ataque de Panico en Costa Rica (o Crísis de angustia), a saber, sus síntomas y procesos que le acontecen, para posteriormente dar entrada a cómo se trabaja en su terapia y posterior resolución.

ataque de panico costa rica

Significado del Ataque de Panico en Costa Rica

Ataque de panico es extraída del DSM (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales), y la encontramos referida en el capítulo de Trastornos de ansiedad, que incluye Crisis de angustia (“panic attack“) y Trastornos de angustia (o “panic disorder“).

Así, se puede observar que el concepto dominante es “trastorno” de ansiedad, el cual está referido centralmente a la ‘angustia, tema que ocupa un lugar importantísimo en la psicología y el psicoanálisis, en cantidad y calidad.

el ataque de panico en costa rica

El Grito
Edvard Munch

Si tomamos la palabra “trastorno”, pareciera que estamos ante cierta conceptualización que se mide con algún patrón de “normalidad, y entonces significaría esto que ¿estar angustiado nos coloca en la a-normalidad de cierta adaptación?, pues no, no es así. Es parte de los acontecimientos de la vida. Y a la mayoría le pasa.

Por su parte, la palabra ‘ataque‘, es más simple de resolver, tal como:

“Una persona o cosa se nos viene encima para dañarnos, doblegarnos, vencernos o aniliquilarnos”.

Y ‘pánico’, nos remite a una situación de:

“Descontrol casi total, en el cual estamos totalmente a merced, casi al borde de la desesperación en que nuestra vida pende de un solo y débil hilo.

Anteriores cogniciones que terminan siendo “impactantes”.

Existe entonces una segunda intención en la nomenclatura de este “mal”, pues los semejantes títulos ensayan una situación que indica un límite y arroja una urgente y desesperada llamada hacia las manos de algún profesional o medicamento farmacológico, lo cual detenga semejante suerte hacia la “muerte”.

medicamentos ataque de panico costa rica

Es decir, encontraremos rótulos ‘inminentes‘ que generan una urgencia, las cuales son plantados en el origen de una concepción que pareciera algo mercado-lógicamente mortal.

Qué es el Ataque de Panico en Costa Rica: Un Abismo

El Ataque de Panico en Costa Rica es un estado de angustia surge de un abismo, a saber, en apenas un segundo, la situación displacentera requiere ser calmada apresuradamente, y de allí que muchas personas intenten rehabilitarse lo más rápidamente posible.

ataque de angustia en costa rica

Aquí da inicio la discrecionalidad clínica de quien diagnostica e inicia el tratamiento del Ataque de Panico en Costa Rica y sus crisis de angustia.

A saber, ¿desde una posición médica o psicológica al respecto del sufrimiento del paciente y desde una plataforma teórica que lo sustenta. En este sentido una obturación inmediata y a largo plazo del síntoma, o bien,

¿la que trabaje y finalice con el abismo a mediano plazo?.

¿Es corporal o existencial la angustia?. De algo estamos seguro los analistas: la angustia es un afecto que no miente, y que puede ser trabajado sin la necesidad de medicarse 5, 10 o 20 años.

El Ataque de Angustia, desde Freud

Sigmund Freud sobre la crisis de angustia

Sigmund Freud

Los síntomas descritos como ataque de panico en el DSM, están tempranamente descritos por Freud en uno de sus primeros textos de 1894, al cabo de justificar la separación de la neurastenia (enfermedad de los nervios) o el síndrome en calidad de “angustia“, en dónde describe un cuadro –de Neurosis de angustia– que corresponde a la clasificación general de las Neurosis actuales y es perteneciente a la denominada Primera Nosología (Neuropsicosis de defensa).

Este primer entendimiento psicopatológico freudiano de 1894-1900, sobre la angustia, se define de la siguiente manera.

“(…) Llamo «neurosis de angustia» a este complejo de sínto­mas porque todos sus componentes se pueden agrupar en derredor del síntoma principal de la angustia; cada uno de ellos posee una determinada relación con la angustia (…)”.

Posteriormente Freud despliega una sintomatología clínica.

Síntomas del Ataque de Panico en Costa Rica (angustia):

1. Irritabilidad general,

2. (…) Expectativa angustiada es el síntoma nuclear de la neurosis (…) aquí está presente un quantum de angustia libremente flotante,

3. (…) El estado de angustia, que se mantiene las más de las veces latente para la conciencia, pero en continuo acecho (…)

4. Un ataque de panico  puede consistir en:

  • Sentimiento de angustia solo, sin ninguna representación aso­ciada,
  • O bien, mezclarse con la interpretación más espontá­nea, como: la aniquilación de la vida, «caer fulminado por un ataque», o bien, la amenaza de volverse loco; (…)
  • Por último, si no se trabaja a tiempo, se conecta con otro miedo, la sensación de angustia con la perturbación de una o varias funciones corporales: respiración acelerada, activi­dad cardíaca elevada, inervación vasomotriz, actividad glandu­lar.
  • De esta combinación, el paciente destaca en la mayoría de los casos, un factor, o el otro: se queja de «espasmos en el corazón», «falta de aire», «oleadas de sudor», «hambre insaciable», etc.,

5. (…) Un hecho interesante y de importancia diagnóstica, es que la medida de la mezcla de estos elementos varía enormemente en el ataque de angustia (…)

Otros ejemplos de síntomas en el ataque de panico: 

  1. (…) Se acompaña de perturbaciones en la actividad cardiaca, palpitaciones, arritmia breve, taquicar­dia persistente, hasta llegar a estados graves de debilidad del corazón que no siempre son fáciles de distinguir de una afección cardiaca orgánica; (…).
  2. (…) A la vez, acompañados por perturbaciones de la respiración, varias formas de disnea nerviosa, ataques semejantes al asma, etc.
  3. Ataques de sudor, a menudo, nocturnos.
  4. Ataques de temblores y estremecimientos, que es muy fácil confundir con ataques histéricos.
  5. Ataques de hambre insaciable, a menudo conectados con vértigos.
  6. Diarreas que sobrevienen como ataques.
  7. Ataques de vértigo locomotor.

6. (…) Terror nocturno, acompañado de angustia y disnea, etc.

7. Vértigo, «mareo», «ataque de vértigo»; que puede estar subrogado también por un ataque o desmayo (…)

8. Fobias típicas, referidos, el primero, a las amenazas fisiológicas comunes, y el segundo a la locomo­ción. (…) Otro grupo contiene agorafobia con todas sus varie­dades colaterales, caracterizadas en su conjunto por su referencia a la locomoción (…)

8. Perturbaciones de la actividad digestiva como ganas de vomitar, náuseas, y el síntoma del hambre insaciable, con inclinación a la diarrea (…)

Posteriormente, Freud, iniciará al despliegue de posibles causas (II. Producción y etiología de la neurosis de angustia y III. Esbozos para una teoría de la neurosis de angustia, 1894) o su etiología.

Es decir, despliega la psicopatología del cuadro propuesto y ofrece explicaciones de origen:

(…) uno halla como factores de eficiencia etiológica una serie de nocividades y de influjos que parten de la vida sexual. (…) Esta etiología sexual de la neurosis de angustia se com­prueba con frecuencia tan abrumadora que me atrevo a eli­minar, a los fines de esta breve comunicación, los casos de etiología dudosa o de otra clase (…)

Concluyendo provisoriamente:

  • Puede tratarse de acumulación de excitación,
  • La angustia está en la base de todos los fenómenos que se producen en esta neurosis y no tiene ninguna derivación psíquica,
  • Adjudica como causas al coitus interruptus,
  • En muchos casos la neurosis de angustia se conjuga con el más nítido amino­ramiento de la libido sexual, del placer psíquico.

(…) se trata de una acumulación de excitación; que la angustia, correspondiente probable de esa excitación acu­mulada, es de origen somático, con lo cual lo acumulado sería una excitación somática; y además, que esa excitación somática es de naturaleza sexual y va apareada con una mengua de la participación psíquica en los procesos sexua­les‑, todos estos indicios, digo, favorecen la expectativa de que el mecanismo de la neurosis de angustia haya de buscarse en ser desviada de lo psíquico la excitación sexual somática y recibir, a causa de ello, un empleo anormal (…)

En estos conceptos de Freud observamos:

Que la angustia no está estructurada como un síntoma, si bien él señala a la angustia como “el síntoma alrededor del cual…”, en concreto, no tiene lo que hoy llamaríamos una estructura de metáfora (de retorno de lo reprimido), en especial tomando en cuenta el momento en que escribe este artículo y los desarrollos posteriores del tema.

Esto lo confirma:

  • Que la descripción de síntomas que realiza Freud no son producto de una ecuación simbólica, no es una significante reprimido que retorna,
  • No se tramitaría mediante la palabra, su origen es actual y no surge nada respecto a la historia del propio sujeto,
  • La angustia sería producto de un metabolismo energético que sólo puede descargarse en forma de angustia,
  • La angustia queda libre, flotante y no encuentra una ligadura que la represente a través del lenguaje,
  • En el ataque de angustia, de esta neurosis, algo de la mediatización imaginaria se relaciona con lo real de esta manera únicamente.

Otra óptica: El Ataque de Panico desde un Manual Diagnóstico (DSM-IV)

El ataque de pánico es entonces una categoría diagnóstica incluida por la Asociación Americana de Psiquiatras (APA) en 1980, en el Manual de desórdenes Mentales (DSM III), y extendido en el DSM IV hacia 1994.

Antes, la Organización Mundial de la Salud (OMS), planteó en 1997, que el planeta asiste a una “catástrofe epidemiológica”, en dónde el 12% de las causas de enfermedad son  desordenes mentales.

Características diagnósticas de la crisis de angustia – ataque de panico (o panic attack)

(…) La característica principal de una crisis de angustia es la aparición aislada y temporal de miedo o malestar de carácter intenso, que se acompaña de al menos 4 de un total de 13 síntomas somáticos o cognoscitivos. La crisis se inicia de forma brusca y alcanza su máxima expresión con rapidez (habitualmente en 10 minutos o menos), acompañándose a menudo de una sensación de peligro o de muerte inminente y de una urgente necesidad de escapar. Los 13 síntomas somáticos o cognoscitivos vienen constituidos por palpitaciones, sudoración, temblores o sacudidas, sensación de falta de aliento o ahogo, sensación de atragantarse, opresión o malestar torácicos, náuseas o molestias abdominales, inestabilidad o marco (aturdimiento), desrealización o despersonalización, miedo a perder el control o «volverse loco», miedo a morir, parestesias y escalofríos o sofocaciones (…)

Los individuos que solicitan ayuda en una consulta psicológica o terapéutica por estas crisis de angustia – ataque de panico –  acostumbran describir el miedo como intenso y llegan a relatar cómo en aquel momento creían estar a punto de morir, perder el control, tener un infarto, un accidente vascular cerebral o «volverse locos».

Describen asimismo el urgente deseo de huir del lugar donde ha aparecido la crisis. Al ir repitiéndose, estas crisis pueden presentar un menor componente de miedo.

La falta de aire constituye un síntoma frecuente en las crisis de angustia asociadas al trastorno de angustia con y sin agorafobia y la ansiedad característica de las crisis de angustia puede diferenciarse de la ansiedad generalizada por su naturaleza que es intermitente, prácticamente paroxística, y su característica es de gran intensidad.

Las crisis de angustia puede aparecer en una amplia gama de trastornos de ansiedad (p. ej., trastorno de angustia, fobia social, fobia específica, trastorno por estrés postraumático, trastorno por estrés agudo). Así, al determinar la importancia de la crisis de angustia en el diagnóstico diferencial de todos estos trastornos, es necesario considerar el contexto en que ésta aparece.

Criterios para el diagnóstico de crisis de angustia (panic attack)

ataques de panico psicologos costa rica

La aparición temporal y aislada de miedo o malestar intenso, es acompañada de cuatro (o más) de los siguientes síntomas, que se inician bruscamente y alcanzan su máxima expresión en los primeros 10 minutos:

  1. palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardiaca,
  2. sudoración,
  3. temblores o sacudidas,
  4. sensación de ahogo o falta de aliento,
  5. sensación de atragantarse,
  6. opresión o malestar torácico,
  7. náuseas o molestias abdominales,
  8. inestabilidad, mareo o desmayo,
  9. desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (estar separado de uno mismo),
  10. miedo a perder el control o volverse “loco”,
  11. miedo a morir,
  12. parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo),
  13. escalofríos o sofocaciones,

Entonces, la característica esencial del trastorno de angustia es la presencia de crisis de angustia recidivantes e inesperadas, seguidas de la aparición, durante un período como mínimo de un mes, de preocupaciones persistentes por la posibilidad de padecer nuevas crisis de angustia y por sus posibles implicaciones o consecuenciar.

Para efectuar el diagnóstico de trastorno de angustia se requiere haber presentado por lo menos dos crisis de angustia inesperadas, si bien la mayoría de los casos, se refiere haber padecido un número considerablemente mayor, donde la frecuencia y gravedad de las crisis de angustia varían ampliamente.

Comparaciones sobre las 2 concepciones

Es fácil deducir que las observaciones de este “mal”, ya habrían sido descritas por Freud en 1894, al ser prácticamente una copia, lo que llevará a preguntarnos ¿por qué actualmente esta propuesto como una cuestión novedosa?.

Lo anterior, merece algunas consideraciones.

Y es que luego de leer el DSM IV se observa un amplio espectro de posibilidades abiertas, radicales, muy poco definibles y bastantes inciertas que generan el mismo pánico que se intentaría otrora aplacar; señalándose a la vez una endeble argumentación diagnóstica que la sustenta y la difusión facilitada a través de etiquetas hacia el público en general.

Otros ejes fundamentales del concepto de angustia

Jacques Lacan y los ataques de pánico

Jacques Lacan

El texto de Inhibición, síntoma y angustia es casi la culminación freudiana del tratamiento del tema, lo cual continuará Lacan en el Seminario X (de La angustia). Ambos textos son piedras angulares de la obra de ambos autores, abordan cuestiones complejas y replantean –cada uno en su tiempo- problemas de fondo para la clínica. Desde luego aquí no se detiene y siempre se encuentran nuevas referencias y desarrollos que aportan al planteo central de la teoría de la angustia.

Esquemáticamente y con el objeto de opinar sobre el denominado “ataque de panico”, sintéticamente se delinea algunos conceptos cruciales desde el ámbito psicoanalítico:

  1. La angustia es un estado afectivo displacentero, pero no siempre ese estado displacentero es angustia.
  2. La angustia es angustia de castración (y con la angustia se revela la amenaza de la castración).
  3. La angustia tiene un rasgo especial y no es fácil de determinar, aparecen sensaciones físicas con aumento de excitación que tiene sentido creciente lo cual le adjudica ese carácter de displacer. Esta excitación en crecimiento necesita acciones
  4. de descarga y esto generalmente toma las respuestas motoras, esto es a lo que generalmente se le llama “ataque de pánico”.
  5. No puede confundirse la angustia con un síntoma (ha callar), cuestión que está planteada en el DSM-IV, en ese caso se tomará el camino de sintomatizar la angustia lo que nos lleva al “desorden de pánico” (temor permanente a un ataque de angustia).
  6. El síntoma está al servicio del síntoma, permite eludirla (beneficio primario). Los síntomas son creados para evitar la situación peligrosa que la angustia señala (algo de la castración en el Otro con mayúscula).
  7. Una fuga, ante situación displacentera por un peligro externo, permite eludir la situación, pero ante los peligros internos, aquellos que provienen del interior se manifiestan con angustia.
  8. La angustia no es ninguna sustitución, es una señal.

Reflexiones finales sobre los ataques de angustia – ataque de panico 

  • La psiquiatría norteamericana es un discurso de poder (Amo) y como tal ha de manifestarse en ese orden y no en otro, lo contrario sería ilógico.
  • El discurso es básicamente médico, un discurso del saber y del poder (en los dos sentidos). Es positivista, experimentalista, cognitivista y pragmático, colocando al Ser Humano en la posición de Robot al cual se le podría medir sistemáticamente.
  • La eficiencia en el cierre de síntomas es su objetivo. El cuerpo es un organismo al cual hay que curar eficiente y lógicamente de acuerdo al pensamiento único de sus propios manuales.
  • Sumamos a esto el concepto médico de cura: suprimir el síntoma y que la medicina se ocupa de las enfermedades, no del paciente. A nuestro entender: taponar el síntoma (que en realidad nos habla), porque mientras el circuito de la palabra este cortado, el paciente nunca se apoderará de las cosas que le suceden.
  • Tomado de tal forma, la angustia está pensada como un fenómeno patológico, pero no como un fenómeno necesario en una estructura neurótica, un afecto que irrumpe balizando la subjetividad y que requiere más palabras.
  • El público también aparece sin más reflexión que una revista o un diario, pero el neurótico siempre intentará relevar su responsabilidad ante el deseo propio y “es mejor que me digan lo que tengo como enfermedad, que me ponga a revisar por qué me pasa esto”. Un encastre perfecto de uno y de otro lado.
  • En fin, se sintomatiza la angustia al considerarse el pánico/angustia como un síntoma, sin serlo en realidad.

A partir de lo anterior, el paciente que padeció el ataque de angustia y no logró ponerlo en palabras, está pendiente -como la espada de Damocles sobre su cabeza- que esto le ocurra nuevamente, con lo cual siempre está con una vigilia de pastilla en mano.

Esto sería el concepto de militarización medicamentosa:

“hace lo que el Otro te ordenó (toma la pastillita) porque él (Otro/Amo) sí que sabe, y si desobedeces te sobrevendrá el castigo del Amo” (ese que sabe siempre lo que hay que hacer para que las cosas funcionen).

Tratamiento para el ataque de panico (angustia)

Desde ya, se le debe explicar al paciente con palabras sencillas, que las descargas de pánico o los “auras”, se pueden controlar, si se tienen en cuenta:

  1. Los desencadenantes psicológicos, como la sobreexigencia, el estrés y los conflictos intrapsíquicos, y
  2. Los desencadenantes físicos, como por ejemplo el exceso de actividad corporal y el consumo de bebidas, sustancias adictivas o medicamentos de características ansiogénicas.

que hacer en los ataques de panico en costa rica

Este trastorno – ataque de panico – tiende a evolucionar hacia estadios de comorbilidad como la hipocondría y/o la depresión. Donde el tratamiento psicofarmacológico es efectivo, pero en más del 60% su diagnóstico se presta a confusión y en otro 36% los pacientes presentan depresión y abuso de sustancias.

Además podremos preguntar: “¿Qué cosa cree que no funciona en su vida?”, o “Esto que le pasa ¿usted cree que lo puede relacionar con algo particular de su vida?”. Es decir, algún camino que permita relacionar su historia, al suceso de la angustia para darnos la posibilidad de rescatar la subjetividad.

En este punto nos encontramos con un detalle de mayor resonancia en el tratamiento de la angustia y en el diagnóstico diferencial, a saber: ¿quién pregunta y desde dónde?.

Lo importante, sobre todo, es tender los puentes del tiempo y a deshacer la urgencia, permitiendo armar una escena relacionada aunque sea ingenua. Así, mientras el paciente pueda hablar tendrá la posibilidad de adueñarse de aquello que posiblemente lo angustie.

Por tanto, debemos trabajar sobre la posibilidad de tramitar metafóricamente la angustia para que tenga, así, efectos simbólicos. No es lo mismo preguntar acerca de los antecedente familiares, educarlo psicofarmacológicamente para prevenir un nuevo “ataque” de angustia, que intentar alojar esa angustia de muerte en una transferencia.

Por su parte, el DSM dirá que:

“Resulta de sumo interés la vinculación entre el pánico y los eventos traumáticos. Un trauma significativo, a edad temprana -antes de los cinco años- es capaz de alterar dramáticamente el patrón de respuesta neurobiológica de un sujeto”. Lo cual no debe hacerse ya que no se lograría trabajar sobre la angustia, ni sus ataques.

Así, el DSM IV tiene descripciones cuantificadas y cuantificables, donde asigna etiquetas a interesados en la frecuencia y en la permanencia de perturbaciones y sin embargo, se carece de fundamentación teórica psicopatológica.

De igual forma, no dice nada acerca de la etiología, y especula con una amplia variedad de causas observables de conductas humanas, posiblidades psicobiológicas, endócrinas, etc., interpretadas desde una concepción ideológica y filosófica; reiterando lo que conocemos de la psiquiatría: una clínica de mirada, pero sin explicaciones psicopatológicas.

Por último, se intentaría cortar el síntoma con medicación inmediata, sin tratamiento, ni intermediación de la palabra, acariciando un viejo anhelo:

“explicarlo mediante la neuroquímica y extraerla del terreno de lo anímico para ser única propiedad de un discurso amo”.

Fuente: Parafraseado del Psicoanalista, Docente y Director de Ediciones El Øtro. Contacto: Email: [email protected], http://www.jotamendez.blogspot.com. Subrayados, tabulaciones especiales de párrafos y letras resaltadas tienen el fin de enfatizar el artículo.

Video: ¿Qué es el Trastorno de PÁNICO? síntomas y tratamiento

Video: Documental: Trastorno de ansiedad, Agorafobia, Fobias. Ataque de Panico (1/5)

Bibliografía consultada sobre los Ataques de Panico en Costa Rica

  1. Jacques Lacan. Seminario X . La Angustia.
  2. Sigmund Freud. Obras Completas. Tomo III. Amorrrortu editores.
  3. Manuscrito E,
  4. Sobre la justificación de separar de la neurastenia un determinado síndrome en calidad de “neurosis de angustia”
  5. La interpretación de los sueños:
    1. Gradita
  6. Tres ensayos de teoría sexual
  7. Proyecto de psicología
  8. La represión
  9. Lo inconsciente
  10. Conferencia 25
  11. Inhibición, síntoma y angustia
  12. Conferencia 32
  13. DSM IV. (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales)
  14. Emmanuel Todd. La ilusión económica. Sobre el estancamiento de las sociedades desarrolladas. Editorial Taurus. 1999
  15. Alfredo Eric Calcáneo y Eric Calcáneo. Argentina. Derrumbe neoliberal y proyecto nacional. Editorial “el Diplo” de Le Monde Diplomatic. 2003.
  16. Un mundo mejor es posible. Autores Varios. Editorial “el Diplo” de Le Monde Diplomatic
  17. La angustia, su razón estructural y sus modalidades clínicas. Autores varios. Compiladora Patricia Ramos.

Dr. Carlos Bonilla Cortés

El Doctor Carlos Bonilla Cortés es Psicólogo & Psicoanalista. Atiende su Clínica Privada en la Torre Médica de Momentum Pinares, San José, Costa Rica.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.