Skip to content

Crisis nerviosa: Qué es y cómo gestionarla

Crisis Nerviosa
Lectura por Voz
Getting your Trinity Audio player ready...

Una crisis nerviosa es algo que puede experimentar cualquier persona en diferentes momentos de su vida. Estas crisis pueden surgir como respuesta a situaciones de alta tensión emocional, estrés prolongado o eventos traumáticos.

Comprender las señales y los factores desencadenantes de una crisis nerviosa es crucial, ya que nos permite tomar medidas preventivas y saber cómo actuar en caso de que alguien a nuestro alrededor esté pasando por una. Reconocer los síntomas, como la ansiedad intensa, la dificultad para respirar, la sudoración excesiva o incluso el llanto incontrolable, es el primer paso para brindar apoyo y ayuda a quienes lo necesitan.

La educación sobre las técnicas de manejo del estrés y la promoción de la salud mental son herramientas esenciales para prevenir y abordar estas situaciones de manera adecuada. En última instancia, al profundizar en el tema de las crisis nerviosas, podemos construir una comunidad más empática y preparada para enfrentar estos desafíos de la vida de manera solidaria y efectiva.

¿Qué es una crisis nerviosa?

Una crisis nerviosa, también conocida como crisis de ansiedad o ataque de pánico, es una experiencia abrumadora de ansiedad y malestar intenso que puede afectar a cualquier persona en momentos de gran estrés o tensión emocional. Durante una crisis nerviosa, es común experimentar síntomas como un aumento significativo en la frecuencia cardíaca, dificultad para respirar, sudoración excesiva, temblores, pensamientos acelerados y una sensación de pérdida de control. Pueden ser desencadenadas por situaciones traumáticas, estrés prolongado o incluso sin una causa aparente.

Crisis nerviosa

Es importante entender que una crisis nerviosa es una respuesta natural del cuerpo al estrés extremo, y no es un signo de debilidad. Puede ser aterradora en el momento, pero generalmente es de corta duración y no suele tener consecuencias graves para la salud física. Sin embargo, es fundamental buscar apoyo y ayuda profesional si experimentas estas crisis con regularidad, ya que un psicólogo o terapeuta puede ayudarte a comprender las causas subyacentes y desarrollar estrategias efectivas para manejar y prevenir futuras crisis nerviosas.

Recuerda que no estás solo en esto, y existen recursos y técnicas que pueden ayudarte a recuperar el control y llevar una vida más equilibrada y saludable.

¿Cuáles son los síntomas de una crisis nerviosa?

Los síntomas de una crisis nerviosa, también conocida como crisis de ansiedad o ataque de pánico, pueden variar de una persona a otra, pero suelen incluir una serie de señales físicas y emocionales intensas. Aquí te explicaré en detalle los síntomas más comunes de una crisis nerviosa:

  • Aumento de la frecuencia cardíaca: Durante una crisis nerviosa, tu corazón puede comenzar a latir de manera rápida y fuerte. Esta aceleración se debe a la liberación de adrenalina en respuesta al estrés, preparando tu cuerpo para la acción.
  • Dificultad para respirar: La sensación de falta de aire es un síntoma común. Puedes sentir que te cuesta trabajo inhalar y exhalar, lo que puede aumentar la sensación de pánico.
  • Sudoración excesiva: Las glándulas sudoríparas se activan en respuesta al estrés, por lo que puedes sudar en exceso durante una crisis nerviosa. Esto a menudo se manifiesta como manos sudorosas, palmas húmedas y sudoración en la frente.
  • Temblor: Muchas personas experimentan temblores en las manos o en todo el cuerpo durante una crisis nerviosa. Estos temblores son una respuesta física a la ansiedad y la tensión.
  • Sensación de náuseas o malestar estomacal: La ansiedad puede afectar el sistema gastrointestinal, lo que lleva a síntomas como náuseas, vómitos, o una sensación de “mariposas en el estómago”.
Crisis nerviosa en Costa Rica
Crisis nerviosa en Costa Rica
  • Sensación de mareo o desmayo: La hiperventilación, que a menudo acompaña a una crisis nerviosa, puede provocar una disminución de los niveles de dióxido de carbono en sangre, lo que puede hacer que te sientas mareado o que creas que te vas a desmayar.
  • Pensamientos acelerados: Tu mente puede llenarse de pensamientos negativos, preocupaciones o temores intensos durante una crisis nerviosa. Puedes sentir que no puedes controlar tus pensamientos.
  • Sensación de irrealidad o desconexión: Algunas personas experimentan una sensación de irrealidad durante una crisis nerviosa, como si estuvieran observando la situación desde fuera de su cuerpo. Esto se conoce como desrealización.
  • Tensión muscular: La ansiedad puede causar tensión muscular, lo que puede manifestarse como rigidez en el cuello, los hombros o la mandíbula.
  • Llanto incontrolable: Las emociones pueden desbordarse durante una crisis nerviosa, lo que puede llevar a llorar sin poder controlarlo.

Es importante recordar que estos síntomas son una respuesta natural del cuerpo al estrés extremo y que, por lo general, no causan daño físico a largo plazo. Sin embargo, si experimentas con frecuencia crisis nerviosas o sientes que no puedes controlar tus síntomas, es fundamental buscar la ayuda de un profesional de la salud mental. El tratamiento adecuado puede ayudarte a comprender y manejar tus crisis nerviosas de manera efectiva.

¿Qué causa la crisis nerviosa?

La causa de una crisis nerviosa, también conocida como crisis de ansiedad o ataque de pánico, puede ser multifacética y variar de una persona a otra. Sin embargo, generalmente se relaciona con el estrés extremo o una combinación de factores desencadenantes. Aquí te explico algunas de las causas más comunes de una crisis nerviosa:

  • Estrés elevado: El estrés crónico o agudo es una de las principales causas de las crisis nerviosas. Situaciones como problemas financieros, conflictos interpersonales, la presión en el trabajo o eventos traumáticos pueden sobrecargar emocionalmente a una persona y desencadenar una crisis.
Crisis Nerviosa
  • Factores genéticos: Existe una predisposición genética en algunas personas a desarrollar trastornos de ansiedad, lo que puede aumentar la probabilidad de experimentar crisis nerviosas.
  • Cambios en la química cerebral: Alteraciones en los niveles de neurotransmisores como la serotonina y la noradrenalina pueden desempeñar un papel en el desarrollo de la ansiedad y las crisis nerviosas.
  • Trauma pasado: Las experiencias traumáticas en la infancia o en la vida adulta, como abuso, violencia o accidentes graves, pueden contribuir al desarrollo de trastornos de ansiedad, incluyendo las crisis nerviosas.
  • Uso de sustancias: El abuso de sustancias, como el alcohol o las drogas ilícitas, puede aumentar el riesgo de experimentar crisis nerviosas, ya que estas sustancias pueden afectar la química cerebral y aumentar la ansiedad.
  • Enfermedades médicas: Algunas condiciones médicas, como enfermedades cardíacas, tiroides hiperactiva o trastornos respiratorios, pueden desencadenar síntomas que se asemejan a una crisis nerviosa.
  • Fobia específica: Personas con fobias, como el miedo a volar o a espacios cerrados, pueden experimentar crisis nerviosas cuando se enfrentan a sus temores.
  • Cambios hormonales: Las fluctuaciones hormonales, como las que ocurren durante la menopausia o el ciclo menstrual, pueden aumentar la vulnerabilidad a las crisis nerviosas en algunas mujeres.

Es importante destacar que una crisis nerviosa no siempre tiene una causa evidente y puede ocurrir en situaciones inesperadas. Además, lo que desencadena una crisis en una persona puede no afectar a otra de la misma manera. La comprensión de las causas subyacentes puede ser un paso importante para el tratamiento y la prevención de las crisis nerviosas, y en muchos casos, la ayuda de un profesional de la salud mental es esencial para abordar estos factores y desarrollar estrategias de manejo adecuadas.

¿Qué hacer en casos de crisis nerviosa?

En casos de crisis nerviosa, es fundamental saber cómo actuar de manera efectiva para brindar apoyo a la persona afectada y ayudarla a sobrellevar la situación. Aquí te proporciono algunas pautas importantes que debes considerar:

  • Mantén la calma: Si estás presenciando una crisis nerviosa en alguien, trata de mantenerte tranquilo y sereno. Tu actitud puede influir en la persona en crisis, ayudándola a sentirse más segura y tranquila.
Crisis nerviosa
  • Comunica tu apoyo: Expresa tu apoyo de manera verbal y no verbal. Puedes decir frases como “Estoy aquí contigo”, “Todo estará bien” o “Respira profundamente”. Tu presencia y empatía son esenciales.
  • Ayuda a la persona a respirar: La respiración profunda y lenta puede ayudar a controlar los síntomas de una crisis nerviosa. Anima a la persona a inhalar profundamente por la nariz y exhalar lentamente por la boca.
  • Asegura un entorno seguro: Si es posible, lleva a la persona a un lugar tranquilo y alejado de estímulos estresantes. Un ambiente seguro y tranquilo puede ayudar a reducir la intensidad de la crisis.
  • Evita juzgar o minimizar: No hagas comentarios críticos ni minimices la experiencia de la persona en crisis. La ansiedad es una respuesta real y válida al estrés, y el apoyo compasivo es esencial.
  • No presiones: Evita presionar a la persona para que hable o explique lo que está sintiendo si no se siente cómoda haciéndolo en ese momento. Respeta su espacio y ritmo.
  • Ofrece distracciones suaves: En algunos casos, ofrecer distracciones suaves, como contar hasta diez juntos, puede ayudar a redirigir la atención de la persona y disminuir la intensidad de la crisis.
  • Busca ayuda profesional si es necesario: Si la crisis nerviosa es grave, prolongada o si la persona está en riesgo de hacerse daño a sí misma o a otros, llama a un profesional de la salud mental o a los servicios de emergencia.
  • Fomenta el autocuidado: Una vez que la crisis haya pasado, alienta a la persona a considerar la búsqueda de ayuda profesional, como terapia o asesoramiento, para abordar las causas subyacentes de la ansiedad.
  • Promueve la prevención: Después de la crisis, ayuda a la persona a identificar factores desencadenantes y estrategias de manejo del estrés. Fomentar un estilo de vida saludable con ejercicio regular, alimentación balanceada y descanso adecuado también puede ser beneficioso para prevenir futuras crisis.

Recuerda que las crisis nerviosas son experiencias aterradoras, pero con apoyo adecuado y las herramientas adecuadas, las personas pueden aprender a manejarlas de manera efectiva y llevar una vida más equilibrada y saludable.

Crisis de angustia

Si tú o alguien que conoces experimenta crisis nerviosas con regularidad, buscar ayuda de un profesional de la salud mental es esencial para comprender y abordar las causas subyacentes.

¿Qué pasa si tengo crisis nerviosas constantemente?

Experimentar crisis nerviosas de manera constante es una señal de que algo más profundo está ocurriendo y puede ser motivo de preocupación. Si te encuentras en esta situación, es importante tomar medidas para comprender y abordar la causa subyacente de tus crisis nerviosas. Aquí hay algunas consideraciones importantes:

  • Impacto en la calidad de vida: Las crisis nerviosas frecuentes pueden tener un impacto significativo en tu calidad de vida, afectando tus relaciones, trabajo, salud física y bienestar emocional. Ignorar esta situación puede llevar a un empeoramiento de los síntomas y una disminución de tu calidad de vida en general.
  • Buscar ayuda profesional: La ayuda de un profesional de la salud mental, como un psicólogo o psiquiatra, es fundamental en casos de crisis nerviosas constantes. Estos profesionales pueden ayudarte a identificar las causas subyacentes de tu ansiedad y proporcionarte estrategias efectivas de manejo.
  • Evaluación médica: En algunos casos, las crisis nerviosas pueden estar relacionadas con problemas médicos, como trastornos de tiroides o afecciones cardíacas. Es importante descartar causas médicas con la ayuda de un médico.
  • Terapia y tratamiento: La terapia cognitivo-conductual (TCC) es un enfoque efectivo para el tratamiento de trastornos de ansiedad, incluyendo las crisis nerviosas. Un terapeuta puede trabajar contigo para identificar patrones de pensamiento negativos y desarrollar estrategias de afrontamiento.
  • Estrategias de manejo: Aprender técnicas de manejo del estrés, como la meditación, la respiración profunda y el ejercicio regular, puede ser beneficioso para reducir la frecuencia e intensidad de las crisis nerviosas.
Manejar una crisis nerviosa
  • Medicación: En algunos casos, un psiquiatra puede recomendar medicamentos para ayudar a controlar los síntomas de ansiedad, especialmente si son graves o discapacitantes.
  • Autoconciencia: Mantener un registro de tus crisis nerviosas, incluyendo las situaciones que las desencadenan, los pensamientos y emociones asociados, puede ayudarte a comprender mejor tus patrones y desencadenantes, lo que facilita su manejo a largo plazo.
  • Red de apoyo: Comparte tu situación con amigos y familiares de confianza para que puedan apoyarte emocionalmente y estar al tanto de tu situación. A menudo, contar con una red de apoyo puede hacer una gran diferencia.

En resumen, si experimentas este tipo de crisis constantemente, no debes ignorarlas ni tratar de afrontarlas por tu cuenta. Buscar ayuda profesional es crucial para comprender y abordar la causa subyacente de tus síntomas y para desarrollar estrategias efectivas de manejo. Con el apoyo adecuado, puedes aprender a controlar y reducir la frecuencia de las crisis nerviosas, recuperando así tu bienestar emocional y calidad de vida.

Si estás experimentando crisis, o si vivenciaste una y sientes miedo de que se repita, no dudes en buscar ayuda. Escríbenos, nuestros Psicólogos pueden ayudarte a descubrir las causas y a desarrollar estrategias para aliviar la situación.

Referencias bibliográficas

Arnal, R. B., & Arbona, C. B. (1993). Perfil de conducta de enfermedad en paciente con crisis de angustiaAnálisis y modificación de conducta19(64), 233-265.

Lara, M., Ontiveros, M., Berlanga, C., & De la Fuente, J. R. (1988). Diferencias entre crisis de angustia y ansiedad generalizada en la escala de Hamilton para ansiedad.

Stekel, W. (2012). Estados nerviosos de angustia y su tratamiento. V Xerte23(106), 468.

Fecha de actualización: (04 de Octubre 2023 KA)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio utiliza Akismet para disminuir el spam. Aprenda más de como sus comentarios son procesados.

Abrir chat
1
¿Chateamos?
Especialistas en Clínica Psicológica
Hola 👋🏻

Es un gusto tenerle por acá. Le damos la bienvenida a la Consulta Psicológica y Psicoanalítica del Grupo Poïesis 🏥 Somos Especialistas en Clínica Psicológica 🧠

Cuéntenos, ¿en qué podemos ayudarle?. Será un gusto poder Orientarle, nos vemos en la siguiente ventana 🚪 👉🏻 📱