El antipsicótico es un compuesto químico de segunda generación creado en los laboratorios Janssen y aprobado en Estados Unidos por la FDA en 1991 para el tratamiento de la esquizofrenia.
Teniendo en cuenta la popularidad del uso del antipsicótico en la actualidad a continuación vamos a profundizar un poco sobre el tema.
¿Qué es el Antipsicótico?
El antipsicótico es un compuesto químico usado para el tratamiento de la Esquizofrenia y el control de brotes psicóticos. Actualmente, es vendido comercialmente en España, México, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Portugal y Costa Rica, así como en otros muchos países, o bien, como «Ridal» en Nueva Zelanda, Rispolept en países de Europa del Este, Dagotil y Belivon o Rispen en otros países.
El 22 de agosto del 2007, es autorizada como el único medicamento válido para el tratamiento de la esquizofrenia en menores de 18 años, así como para el tratamiento de la depresión bipolar o trastorno bipolar en menores con edades comprendidas entre los 10 a los 18 años (no menor), en conjunción con el litio. Contiene benzisoxazola y piperidina como parte de su estructura molecular.
En el 2003, la FDA aprueba el uso para los breves estados de acceso maníacos asociados con el desorden bipolar y en el 2006 la FDA autoriza el medicamento para el tratamiento de la irritabilidad en jóvenes y adolescentes con desórdenes del espectro autista.
Como otros antipsicóticos atípicos, es usada «extraoficialmente» para el tratamiento de ataques de ansiedad, así como para el trastorno obsesivo-compulsivo (o TOC), al igual que para tratar depresiones resistentes a algunos tratamientos convencionales, con o sin problemas psicóticos, a saber: síndrome de Tourette, problemas de comportamiento anormales (en chicos de corta edad) o desórdenes de alimentación, tartamudez, entre otros.
Cabe señalar, con respecto a su precio, que los derechos originales de la patente, de los laboratorios Janssen, finalizaron el 29 de diciembre de 2007, lo cual presumiblemente permitirá abrir el mercado a otros fabricantes que comercializarán el medicamento genérico, si bien, Janssen continuará teniendo derechos exclusivos sobre el marketing del producto hasta el 29 de junio de 2008, como resultado de las nuevas indicaciones del medicamento en el ámbito pediátrico.
Características del antipsicótico
Se encuentra disponible en comprimidos de 0,25, 0,5, 1, 2, 3 y 4 mg, o en ampollas de 25 mg; 37,5 mg ó 50 mg, así como en gotas de 1 mg/ml. También está disponible en presentación «depot», siendo administrada de esta manera con una frecuencia de tan sólo una vez cada dos semanas.

Según estudios realizados, adultos de edad avanzada con demencia que toman antipsicóticos tienen un mayor riesgo de morir durante su tratamiento. Además, los adultos de edad avanzada con demencia tendrían mayores probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular o un mini accidente cerebrovascular durante el tratamiento.
A la vez, la FDA no ha autorizado el uso para el tratamiento de problemas de conducta en adultos de edad avanzada con demencia.
Efectos Secundarios
Algunos de los efectos secundarios, son: aumento de masa corporal, discinesia (designa movimientos anormales e involuntarios en las enfermedades nerviosas), acatisia (incapacidad para mantenerse quieto que se acompaña de una sensación de intranquilidad a nivel corporal, sin llegar a la angustia), falta de energía, aumento de salivación, disfunción sexual, eyaculación retrógrada, ansiedad, insomnio, baja presión arterial, sedación, entumecimiento nasal y obturación nasal.
Ocasionalmente, el medicamento puede provocar tensión en los senos y, más raramente, galactorrea (secreción láctea que sale a través de los canalículos de la mama) en ambos géneros.
Muchos antipsicóticos son conocidos por su capacidad para aumentar los niveles de prolactina (hormona que estimula el desarrollo mamario y la producción de leche en las mujeres) debido a la inhibición de la dopamina. Así, es bien conocida por incrementar la prolactina por encima de las tasas habituales de otros antipsicóticos, como, por ejemplo, el haloperidol.
Se piensa que debido a que causa elevados niveles de prolactina en sangre, podría provocar la aparición de tumores no cancerígenos en la glándula pituitaria, aunque no existen hechos fehacientes que lo demuestren. Ante esta posibilidad, no cabe sino buscar tratamientos alternativos con otros antipsicóticos.
Como todos los antipsicóticos, esta puede causar discinesia tardía, efectos extrapiramidales (que afectan al conjunto de vías y centros nerviosos del sistema extrapiramidal) y el síndrome neuroléptico maligno (reacción adversa al uso de antipsicóticos y otros medicamentos o a la retirada abrupta dopaminérgicas), un trastorno que no es frecuente, aunque sí grave, si bien, el riesgo, al usarla puede ser menor que con otros antipsicóticos clásicos.

Asimismo, como todos los antipsicóticos atípicos, puede agravar la diabetes y otros problemas graves del metabolismo de la glucosa en el ser humano, incluyendo cetoacidosis (con frecuencia, el primer signo de diabetes tipo 1 en personas que aún no tienen otros síntomas) y coma hiperosmolar (afección que presenta: Niveles extremadamente altos de azúcar (glucosa) en la sangre).
¿Qué hace un antipsicótico en el cerebro?
Los antipsicóticos actúan directamente sobre la química cerebral para regular los desequilibrios de neurotransmisores implicados en trastornos mentales graves como la esquizofrenia, el trastorno bipolar y ciertas formas de psicosis.
Estas sustancias no “curan” la enfermedad, pero sí ayudan a controlar los síntomas más incapacitantes, como los delirios, alucinaciones, pensamientos desorganizados y alteraciones del estado de ánimo. Su efecto sobre el cerebro es complejo y depende del tipo de medicamento, la dosis y las características del paciente.
Bloqueo de los receptores de dopamina
La mayoría de los antipsicóticos actúan bloqueando los receptores de dopamina tipo D2, especialmente en las regiones cerebrales implicadas en la regulación del pensamiento, las emociones y el comportamiento. Al reducir la actividad dopaminérgica excesiva, se disminuyen los síntomas positivos de la psicosis.
Regulación de la serotonina
Los antipsicóticos atípicos también influyen sobre los receptores de serotonina (5-HT2A), lo que contribuye a mejorar el estado de ánimo, reducir la ansiedad y atenuar los síntomas negativos como la apatía o el aislamiento social. Esta acción dual mejora el perfil terapéutico y la tolerabilidad del tratamiento.
Modulación de otros neurotransmisores
Además de la dopamina y la serotonina, algunos antipsicóticos pueden afectar otros sistemas como el de la noradrenalina, la histamina y la acetilcolina. Esto puede ser beneficioso en algunos síntomas, pero también es la causa de efectos secundarios como somnolencia, aumento de peso o sequedad bucal.
Efecto sobre circuitos cerebrales específicos
Los antipsicóticos modifican la actividad de redes neuronales relacionadas con la percepción, el juicio, el control emocional y la motivación.

Esto permite al paciente recuperar un mayor grado de funcionalidad, claridad mental y conexión con la realidad.
Perfil
Es un fuerte bloqueador antagonista de la dopamina, al inhibir la funcionalidad de los receptores postsinápticos dopaminérgicos. Actúa también como antagonista del receptor de la serotonina 5-HT2A y 5-HT2A, y puede ser usado como un bloqueador rápido y eficaz de los receptores 5-HT2A, como el LSD.
Por otro lado, el uso de antipsicóticos en personas bajo efectos del LSD ha sido descrito como extremadamente desagradable, siendo referenciado por algunos pacientes como un auténtico «choque químico».
Alcanzará los picos más elevados de niveles de plasma en sangre rápidamente. La fuerte reacción de bloqueo dopaminérgico es bien conocida porque causa con frecuencia náuseas entre los pacientes que lo ingieren; siendo metabolizada en el hígado rápidamente, de manera que su potencial para provocar náuseas decrece tras dos o tres horas después de la primera ingesta.
La preparación intramuscular es usada comúnmente para administrar la forma depot del medicamento. Puede ser muy útil para llevar un control exhaustivo en pacientes que tienen problemas para tomar su medicación oral de forma regular.
Así, muchas personas prefieren la forma depot, administrada una vez cada dos semanas, que la ingesta diaria de píldoras, lo cual permite además asegurar al médico el cumplimiento regular de un tratamiento.
En su presentación depot, la dosis habitual varía entre 25 a 50 mg administrados mediante una inyección intramuscular.
Videos
A continuación compartimos algunos videos muy interesantes para que puedas aprender más sobre el papel de la industria farmacéutica y el uso de los antipsicóticos.
Riesgos y precauciones en el uso de antipsicóticos
El tratamiento con antipsicóticos, aunque fundamental en el manejo de trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia o el trastorno bipolar, no está exento de riesgos. Estos medicamentos actúan sobre neurotransmisores del cerebro, lo cual puede provocar efectos indeseados a corto o largo plazo si no se administran bajo una supervisión médica adecuada.
Existen poblaciones especiales, como mujeres embarazadas, adultos mayores o pacientes con enfermedades crónicas, que requieren un control más riguroso. Conocer las precauciones necesarias permite un tratamiento más seguro y efectivo.
Reacciones extrapiramidales y trastornos del movimiento
Los antipsicóticos, especialmente los típicos, pueden generar efectos secundarios motores como temblores, rigidez muscular, acatisia (inquietud motora) o distonías. En casos severos, pueden derivar en discinesia tardía, un trastorno irreversible caracterizado por movimientos involuntarios.
Riesgo de síndrome metabólico
Algunos antipsicóticos, particularmente los atípicos como la olanzapina o la quetiapina, pueden causar aumento de peso, alteraciones en los niveles de glucosa y lípidos, y riesgo de diabetes tipo 2, lo que incrementa la probabilidad de enfermedad cardiovascular.
Consideraciones en el embarazo y lactancia
El uso de antipsicóticos durante el embarazo debe evaluarse cuidadosamente. Algunos estudios sugieren riesgos potenciales para el feto, como bajo peso al nacer o síntomas de abstinencia neonatal.

Durante la lactancia, el medicamento puede pasar a la leche materna, por lo que se debe valorar riesgo-beneficio.
Mayor vulnerabilidad en adultos mayores
En personas de la tercera edad, especialmente con demencia, el uso de antipsicóticos se ha relacionado con un mayor riesgo de eventos cerebrovasculares y mortalidad. Se recomienda usar la dosis mínima eficaz y monitorear estrechamente.
Interacciones medicamentosas
Los antipsicóticos pueden interactuar con otros fármacos como antidepresivos, ansiolíticos, antihipertensivos y medicamentos para la epilepsia, lo que puede aumentar o disminuir su efecto o generar toxicidad. Por eso, es clave informar al médico sobre todos los tratamientos en curso.
No deben suspenderse de forma brusca
Interrumpir el tratamiento de manera repentina puede provocar síntomas de abstinencia o una recaída aguda del trastorno. La suspensión debe ser gradual y siempre bajo supervisión profesional.
Importancia del acompañamiento médico y psicológico en el uso de antipsicóticos
El tratamiento con antipsicóticos no debe verse como una solución aislada, sino como parte de un abordaje integral de la salud mental.
El acompañamiento médico y psicológico es fundamental para garantizar la eficacia del tratamiento, minimizar los efectos secundarios y favorecer la recuperación del paciente.

La guía profesional permite ajustes en la medicación, intervenciones complementarias y contención emocional, elementos claves para mejorar la calidad de vida del usuario y su entorno familiar.
Evaluación psiquiátrica continua
El psiquiatra es el profesional encargado de diagnosticar y prescribir antipsicóticos. A través de evaluaciones periódicas puede ajustar la dosis, cambiar de medicamento si es necesario y valorar la evolución del paciente. La revisión médica constante es clave para evitar recaídas, controlar efectos adversos y adaptar el tratamiento a las necesidades cambiantes.
Supervisión en la adherencia al tratamiento
Muchos pacientes abandonan la medicación por los efectos secundarios o por sentirse mejor. El seguimiento médico ayuda a identificar signos de abandono y a educar al paciente sobre la importancia de la adherencia para mantener la estabilidad emocional y funcional.
Acompañamiento psicológico para el bienestar emocional
La psicoterapia individual o grupal complementa el tratamiento farmacológico al brindar herramientas para afrontar la enfermedad, mejorar la autoestima, promover el autocuidado y fortalecer habilidades sociales. El apoyo emocional también reduce el riesgo de aislamiento y depresión asociada.
Participación de la familia y red de apoyo
El acompañamiento terapéutico incluye la orientación a familiares, quienes cumplen un papel esencial en el proceso de recuperación. Informarles sobre el diagnóstico, el tratamiento y cómo brindar apoyo emocional efectivo mejora la convivencia y disminuye el estigma.
Detección oportuna de síntomas de recaída
Tanto el médico como el psicólogo están entrenados para reconocer signos tempranos de recaída, lo que permite actuar de manera preventiva. Esto es esencial en trastornos crónicos como la esquizofrenia, donde las crisis pueden tener consecuencias graves si no se manejan a tiempo.

Los antipsicóticos son herramientas fundamentales en el tratamiento de diversos trastornos mentales, pero su uso debe ser siempre acompañado de un seguimiento médico y psicológico adecuado. Comprender cómo actúan en el cerebro, sus riesgos y su clasificación permite tomar decisiones informadas y promover un tratamiento más seguro y efectivo.
Recuerda que la salud mental es un proceso integral y único para cada persona. Por eso, nuestros psicólogos están aquí para apoyarte en cualquier proceso que necesites, ofreciéndote orientación profesional, acompañamiento emocional y estrategias personalizadas para tu bienestar.
Referencias
Abellán, C. M., Rojo, S. F., Álvarez-Mon, M. Á., & Mora, F. (2023). Protocolo terapéutico de uso de benzodiacepinas y antipsicóticos. Medicine-Programa de Formación Médica Continuada Acreditado, 13(84), 4978-4984.
Fecha de actualización: (17 Febrero 2026 LA)



